La felicidad que provoca la cultura de dar

Si alguna vez has ayudado a algún familiar, amigo(a) o a un desconocido que se encontraba en una situación difícil, comprendes realmente el sentimiento que te ha dejado esa acción de dar.

Según diferentes definiciones sobre el verbo ayudar, este significa auxiliar o socorrer, normalmente a otro alguien que se enfrenta a una situación de peligro, dolor, riesgo o alguna otra complicación que pueda afectarle en cierto sentido.

Sin excepción todas las personas han sido socorridas por otras alguna vez en su vida y de igual manera tal vez de manera consciente o no tanto, también has llegado a ayudar a alguien más.

Probablemente ya recueras aquella sensación después de haber recibido esa ayuda o apoyo, no importa si fueron sólo palabras, si fue tiempo o si fue algo económico o material, al final, alguien te ofreció u ofreciste tu ayuda sin ningún interés personal.

Y la mayor satisfacción al ayudar es esa mirada y esa sonrisa que sin palabras es un agradecimiento infinito, que se transforma en alivio, cuando cooperas, cuando escuchas, cuando apoyas, si donas dinero, un juguete, la ropa que ya no utilizas, esto y más son acciones que fomentan una cultura de dar o ayudar.

Entre familia, amigos, vecinos, o desconocidos necesitamos en algún momento ayuda, y siempre aparece aquella persona que sin buscar nada a cambio te escucha o te abraza cuando estás triste o preocupado, permanece contigo hasta que el problema haya desaparecido o al menos hasta que hayas encontrado una solución ante ello.

Así como das, también recibes, se trata de una cultura que avanza de manera circular, no tiene un fin ya que la vida tiene sus momentos buenos, regulares y malos, cuando te encuentras estable, es porque la ayuda ya ha llegado a ti y es el momento en el que tú puedes devolver un poco de esa ayuda que has recibido.

Jamás olvides que la primera persona a la que debes preguntarle si necesita ayuda es a ti mismo, en ocasiones podrás brindarte esa ayuda tú mismo(a) pero habrá otras situaciones en las que necesitarás de una o dos o más personas para salir del problema y seguramente que encontrarás quien esté ahí contigo.

Fomenta esta cultura de dar, que al mismo tiempo equilibrará tu interior y se convertirá en felicidad.

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